Al final parece que sí va a haber Ley Sinde. Cuando un representante de los autores (Álex de la Iglesia, (ex)presidente de la Academia de cine) empezaba a abrir un diálogo con los internautas el gobierno dice que no, que la ley se saca adelante y punto en boca.
Según la nueva ley, se persiguen «los contenidos que vulneren los citados derechos siempre que el prestador, directa o indirectamente, actúe con ánimo de lucro o haya causado o sea susceptible de causar un daño patrimonial». El hecho de ser susceptible es tan subjetivo que puede abarcar a Google, a cualquier web con enlaces, a cualquier web que ofrezca descargarse el Emule, cualquier blog...
También un cuchillo es susceptible de matar: prohibamos los cuchillos. Más aún, un político es susceptible de ser corrupto y/o de dañar a los ciudadanos: prohibamos los políticos.
Pero ya puestos, ¿por qué no aplicar la misma ley a otros ámbitos? ¿Y si aplicamos a la clase política el método propuesto por esta ley? Por ejemplo, nombremos una comisión anti-corrupción que tenga potestad para quitar de su cargo y encarcelar a los políticos susceptibles de haber cometido desfalco, tráfico de influencias, o malversación. Sin pasar por jueces ni nada. ¿Aceptarían ustedes eso, señores del PSOE y del PP?
Una ley sin pies ni cabeza, sin ningún sentido. Una ley que demuestra o bien que nuestros gobernantes (y la oposición) no llegan a entender internet, o bien que hay intereses ocultos, o no tal ocultos, para querer establecer un control que roza la censura. Como aún tengo un poco de confianza en la clase política, espero que sea simplemente que internet se les queda grande a nuestros dirigentes, simplemente no saben lo que es, no conocen sus posibilidades. Porque si no es así el problema es mucho más grave que la incompetencia e incapacidad para ejercer una labor; estaríamos hablando de que todo un país se doblega a los intereses de unas pocas empresas que ven peligrar su modelo de negocio por el avance de los tiempos. Recuerda, por cada libro que compras un escriba pierde su trabajo, ¡estas matando la cultura por leer libros!
Si a alguien del gobierno o cercano a él, léase parientes cercanos, le escuece lo que yo opino y escribo en este blog personal bastaría con que alguien ponga un comentario "ilegal". La comisión lo detecta, me cierran el blog, y «ya luego, si eso, veremos si lo vuelves a abrir». ¿Injusto? Ah, es lo que ocurre cuando nos pasamos por el forro la separación de poderes y se pueden cerrar sitios sin orden judicial. Cualquiera que haya publicado una imagen, o que haya citado a alguien, está incumpliendo la Ley de Propiedad Intelectual, y podría verse en el punto de mira de esta ley según la interpretación que quiera hacerse del ánimo de lucro directo o indirecto, incluso aunque a la foto o cita se les haya dado la atribución a su autor. Más información al respecto en: ¿es legal tu blog?
«Erradicaron la cultura... como si fuese una rosa marchita... los libros, las películas... la música...» -- V de Vendetta, Alan Moore
Estamos hablando de algo muy serio. Imaginad un gobierno con potestad para cerrar en cuatro días cualquier cualquier web. Imaginad un gobierno que quiere acallar u ocultar algún hecho, como que una ministra mienta y manipule. Imaginad que basta con que a alguien de una comisión nombrada a dedo no le guste una opinión, o una forma de pensar. Eso va a ser España. No Irán, ni China, ni Cuba, no, España, un país que era democrático.
¿Y si quiero emprender un negocio en internet? Por ejemplo, una red social, estilo Tuenti, o Facebook. Pero resulta que una gran compañía, digamos, de telefonía, también quiere una red social, pero la suya no funciona. Bastaría con que esa compañía sabotease mi red social, denuncia y red social cerrada. ¿Y si quiero montar un negocio como Top Rural? ¿O como Idealista? Más de lo mismo, si alguien con poder o con contactos en la comisión del gobierno no quiere ese negocio, lo podrá cerrar. Adiós innovación, adiós que España se suba al tren de los negocios online.
Estamos en un punto de inflexión en la economía: un nuevo producto está empezando a ser rentable, los negocios en internet. Países como Estados Unidos, Alemania, Brasil, India... no ponen ninguna traba para que emprendedores puedan generar negocios desde la nada y construir grandes empresas a nivel global (¿he oído Google? ¿Facebook? ¿Twitter? ¿Amazon?). Con esta ley en España veremos como construir un nuevo negocio basado en internet va a ser imposible, y va a quedar en manos de los cuatro o cinco grandes. Una vez más, España va a quedar a la cola del primer mundo (y del segundo), haciendo una vez más el ridículo. Por ejemplo, sin una red neutral, Idealista no habría nacido.
Tal vez el gobierno piense que cortando las descargas (si eso fuese posible) las cosas cambiarían. La gente empezaría a ir al cine a diario, se vería mucho más cine español, los cantantes españoles venderían millones de copias... No. Nadie irá al cine a ver películas subvencionadas que no valen para nada. Nadie comprará discos de cantantes-producto. La gente seguirá escuchando su música, y viendo su cine exactamente igual que hasta ahora... o quizá menos, ya que no podrán conocer nuevos autores o directores.
Ayer se conocía la noticia de que Netflix (servicio de alquiler de películas vía internet) duda si instalarse en España. El futuro está en la red, en los servicios en red, y Netflix es la prueba de que es posible ver cine a través de internet, de forma legal y ganar dinero con ello mientras se pagan los respectivos royalties a los cineastas. Pero en España no queremos eso. En España sólo queremos continuar con el negocio del siglo XIX de venta de discos compactos o de DVD. En España no queremos evolucionar, queremos quedarnos anclados en el pasado hasta que sea demasiado tarde. O al menos, esto es lo que quieren nuestros dirigentes políticos.
Aunque se empeñen, es imposible. Con la nueva ley Sinde será ilegal poner un simple enlace a otra web (que es en lo que se basa, precisamente, la web en internet), y esperan que así dejen de descargarse contenidos que alguien, gobierno o industria, no quieren que se distribuyan de esa forma. Pues bien, aún no se ha aprobado la ley y ya hay opciones: http://www.scribd.com/doc/47495614/peliculas. Más de 6000 enlaces para descarga directa de películas... pero en forma de libro, que no cubre la ley Sinde. Incluso con la nueva ley, ese libro de enlaces es legal. ¿Lo ven, señores del gobierno? No pueden poner puertas a internet. Napster nació hace 10 años, lo prohibieron, pero los usuarios de todo el mundo siguen descargando música.
De momento, en mayo tenemos elecciones municipales. Basta con no votar a los partidos que han apoyado esta ley. Después, ya veremos como podemos ir luchando contra ella, y veremos si podemos arreglar la que han liado.
SINDEcoro, SINDEcencia, SINDEbate, SINDErecho, SINDEmocracia. NO A LA LEY BIDEN-SINDE
Puedes leer más acerca de este tema en el libro gratuito “La neutralidad de la red y por qué es una pésima idea acabar con ella“. Disponible en formato epub y html.
Esta web
http://alvaroremesal.net
, su contenido, texto e imágenes está licenciado bajo una
Licencia Creative Commons Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España.