Veíamos la noticia hace unos días: según el último análisis del sitio de estadísticas Statcounter, el navegador Firefox ha superado en porcentaje de uso a Internet Explorer (lo cual es una estupenda noticia para los desarrolladores web).

En el gráfico se puede ver que desde principios de 2010 la caída de Internet Explorer es constante. En febrero de 2010 IE tenía un 45,5% de cuota, menos de un año después no llega al 37%. Suficiente para ser superado por Firefox con más de un 38%.
Podemos adivinar dos razones principales para esto. Una es que en febrero de 2010 Microsoft tuvo que empezar a usar en Europa la Ballot Screen. La Ballot Screen es una pantalla que ofrece al usuario de un Windows recién instalado la posibilidad de instalar otro navegador que no sea Internet Explorer.

Desde siempre se achacó el dominio de Internet Explorer al hecho de que venía preinstalado con Windows, y muchos usuarios simplemente no sabían instalar otro navegador o, directamente, no sabían que existían alternativas. La Unión Europea, como parte de la lucha anti-monopolio, obligó a Microsoft a mostrar a los usuarios una pantalla con varios de los navegadores más usados en toda nueva instalación de Windows, dando la opción de instalarlos y usarlos en lugar de Internet Explorer. Por esto, desde febrero, muchos usuarios que antes no lo habrían hecho han empezado a usar alternativas a Internet Explorer.
La segunda razón es Chrome, el navegador que lanzó Google. Este navegador minimalista, rápido y ligero, ha tenido un despegue brutal, habiendo ganado más del 10% de cuota en sólo un año. Como se ve en el gráfico, desde febrero de 2010 Firefox se mantiene, mientras que Google Chrome ha experimentado el mismo crecimiento que pérdida ha tenido Internet Explorer.
La razón para esto puede ser muy simple: en el escenario de un ordenador nuevo y/o con un Windows recién instalado, el usuario va a conectarse a Internet y le aparece la Ballot Screen, informándole de alternativas. Y el usuario poco experimentado ve una amalgama de logotipos... y el logotipo de Google. Y él lo que quiere es conectarse a internet, es decir, abrir el Google (esto daría para otro post). Así que hace clic y se descarga e instala Google Chrome. Voilá, el navegador de la gran G crece un 10% en un año, casi lo que ha perdido Internet Explorer.
Esto tiene dos lecturas. Por un lado, es un éxito de la normativa europea anti-monopolio, en cuanto obligaron a Microsoft a dar alternativas, muchos usuarios han dejado de lado Internet Explorer; y eso que estoy seguro de que muchos usuarios poco experimentados al ver esa pantalla simplemente la cierran sin leerla (el síndrome del me-sale-una-cosa-que-no-se-que-es-porque-no-la-he-leído).
Por otro lado, temo un nuevo monopolio. Google domina el mercado de buscadores, correo electrónico y publicidad online, al menos en Europa. Hoy en día un importante porcentaje de usuarios hacen la equivalencia Google = Internet, hasta el punto de que he visto a bastante gente abrir el navegador, abrir Google, escribir la dirección de un sitio web en el buscador y visitarlo a través de él; no me refiero a buscar el nombre del sitio, sino a escribir directamente su URL, www.marca.com por ejemplo. Google se está quedando con todo el pastel online, y eso tampoco es bueno.
- En Statcounter se puede ver la gráfica comparativa de navegadores en Europa (y se puede ver en otros lugares y en otras fechas).
- La imagen de la Ballot Screen viene del artículo La Browser Ballot Screen da un gran empujón a Opera en Genbeta.
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