El ecosistema de las aplicaciones Ruby on Rails es bastante extenso, y puede generar problemas a la hora de mover la aplicación al servidor de producción o al actualizar el servidor. Rails ofrece una posibilidad: congelar la versión de una aplicación.
La base es muy simple: en una aplicación Rails, se usará la versión definida en RAILS_GEM_VERSION en config/environment.rb... salvo en el caso de que en el directorio /vendor de la aplicación exista un directorio /vendor/rails con el código del framework, en cuyo caso se usará este. Así, da igual la versión de Rails que exista en el servidor, la aplicación usará la versión incluida en su directorio /vendor.
¿Cómo congelamos la versión?
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