En julio, en pleno mundial, Kurioso lanzó una propuesta desde Twitter: salir a la calle, durante la final del mundial, y fotografiar las calles desiertas. Más de mil personas acudieron a la llamada y enviaron sus fotografías de La España fantasma.
Tras una agonía de negativas y muchas dificultades, al final, se ha podido completar el proyecto que se materializa en un libro solidario: La España fantasma. Una fantástica conexión solidaria une un libro de fotografías del día que un país del primer mundo ganó el mundial con ese otro país africano donde se jugó esa final pero donde la mayor parte de la población no puede ni soñar con un televisor: los beneficios íntegros del libro se destinarán a la obra social Save the Children, organización que actúa en Sudáfrica ayudando a la infancia del país del mundial.
El libro, que se puede comprar online, cuesta 18€, de los cuales 12€ son el coste de edición. Gracias a Bubok, otra gran iniciativa española, y a su partner CimaPress, un libro de 132 páginas en formato grande, con papel fotográfico, puede ofrecerse a este precio. El resto, los otros 6€ íntegros, irán a la obra social.
Como nota destacable, este libro, su idea y concepción, nacieron en la red, más concretamente con un tweett de Kurioso en Twitter. Y gracias al apoyo de Bubok, el final de la aventura también será en la red.
Puedes comprar el libro y demostrar que España es solidaria usando el banner de la derecha de mi página inicial, el banner de aquí abajo, o directamente en http://www.bubok.es/libro/detalles/193145/La-Espana-Fantasma
No puedo dejar de pensar en cómo ha evolucionado la informática en los últimos veinte años. Allá por el 1990 tuve mi primer contacto con la informática de mano del PC que mi padre jubiló de su empresa, un IBM PC/XT 5160, que montaba un procesador 8088 a 4.77Mhz y 256KB de RAM. Con este PC aprendí a manejar MS-DOS 3.0, procesadores de texto, hojas de cálculo, algún jueguecito (¡en monocromo!) y me entretuve con BASIC. Llegué a presentar trabajos del colegio hechos en este ordenador e impresos en una impresora matricial.
Por eso, cuando leo las características de este ratón Roccat Kone[+] pienso en hace veinte años. Entonces lo ratones sólo se veían en las revistas del sector, hoy en día, un simple ratón tiene quince veces más potencia (72 Mhz) y el doble de memoria (576 KB) que aquel ordenador donde yo aprendí e hice trabajos para el colegio, pero que mi padre usó para llevar toda la contabilidad y documentación de una empresa dedicada a la "mecanización informática de datos".
Hace tan sólo 26 años que mi padre compró aquel ordenador ("casi un millón de pesetas me costó" me dice cuando hablamos del tema) que fue el centro y razón de ser de su negocio durante varios años. Hoy, ni tres décadas en el futuro, un ratón lo supera con creces. No hablamos de una PDA, ni de un smartphone, ¡es sólo un ratón!
Hoy mi PC de trabajo tiene un i3@1,66Ghz, 4GB de RAM y 720GB de almacenamiento. ¿Qué veremos como algo normal dentro de otros 25 años?
Esta web
http://alvaroremesal.net
, su contenido, texto e imágenes está licenciado bajo una
Licencia Creative Commons Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España.